Abstract
Las instituciones del trabajo y el mercado laboral son fundamentales para el progreso y el desarrollo sostenible. Los trabajadores son el principal recurso de los procesos productivos y el trabajo la principal fuente de ingreso de los hogares. Lo que sucede en el mundo del trabajo es el reflejo de la intersección de políticas económicas y productivas junto a otras de carácter social e institucional. Este artículo realiza una revisión del desempeño laboral de América Latina en las últimas tres décadas. Durante este periodo la región ha transitado numerosos avances, pero también persisten considerables desafíos que ralentizan e inhiben entrar en una senda de mejores resultados que permitan una mayor productividad, mejores condiciones de trabajo y salarios y una distribución más equitativa de los frutos del progreso. Para enfrentar los nuevos desafíos asociados a las transiciones demográficas, tecnológicas y ambientales es necesario el desarrollo de políticas integrales que promuevan el crecimiento, la cantidad y calidad del empleo, junto con un fortalecimiento de las instituciones del trabajo.