Abstract
En el actual contexto de inestabilidad económica, los hombres y mujeres jóvenes enfrentan creciente incertidumbre en sus esperanzas de encontrar un trabajo decente. No cabe duda de que la crisis económica mundial ha contribuido a poner de manifiesto la fragilidad de los jóvenes en el mercado de trabajo. A finales de 2010, se estimaba que 75,1 millones de jóvenes en el mundo luchaban por encontrar trabajo, 4,6 millones más que en 2007. Entre 2008 y 2009, el número de jóvenes desempleados aumentó en 4,5 millones, una cifra sin precedentes. La tasa de desempleo juvenil también aumentó bruscamente durante la crisis económica: de 11,6 a 12,7 por ciento; y ha mostrado pocas mejoras desde su peor momento en 2010. Recién para 2011 se proyecta que la tasa de desempleo juvenil muestre una disminución mínima a 12,6 por ciento.