Abstract
En el contexto de América Latina, se observa una marcada disparidad en las tasas de participación laboral entre mujeres y hombres. A pesar de que, en el año 2023, las mujeres lograron recuperar los niveles de participación laboral previos a la pandemia por el COVID-19, en el segundo trimestre de 2023 la brecha de género en la participación laboral persistió con una tasa de 51,8 por ciento para las mujeres y 74,4 por ciento para los hombres (OIT 2023ª).A nivel regional, la tasa de ocupación de los hombres con nivel universitario supera en 11 puntos porcentuales a la de las mujeres de igual nivel educativo. Sin embargo, aún mayor es la brecha por género en los niveles bajos de educación, que alcanza 32 puntos porcentuales. En conjunto, la tasa de ocupación de los hombres con mayores calificaciones (78 por ciento) es de 49 puntos porcentuales superior a la de las mujeres con bajo nivel educativo (29 por ciento) (OIT 2023ª). Este desequilibrio se encuentra estrechamente relacionado, entre otros, con el hecho de que las mujeres dedican un considerable número de horas a actividades de cuidado no remuneradas (OIT 2022ª; Huepe 2023). Esta situación conlleva una significativa disminución del potencial productivo que representan las mujeres en la región.