Abstract
El artículo aborda el sistema de negociación colectiva danés, caracterizado por alta coordinación horizontal y vertical e inclusividad. En los últimos años este país ha ido evolucionando a un sistema centralizado donde el sector manufacturo marca la tendencia de las negociaciones en otros sectores. Entre los resultados de este modelo se destacan la estabilidad del sistema, sus resultados económicos y la baja conflictividad. Algunos aspectos del sistema danés pueden ser relevantes para inspirar la negociación colectiva multinivel en otros contextos. Para ello es necesario considerar, entre otros, el establecimiento de incentivos claros para la participación de empresarios y sindicatos, un marco jurídico adecuado, el desarrollo de las capacidades técnicas de las organizaciones participantes, la representación continua de los intereses en un contexto de relaciones formales e informales de los interlocutores sociales y el desarrollo de confianza a través de una cultura de colaboración.