Abstract
Las inspecciones del trabajo son un elemento clave para garantizar condiciones de trabajo decente mediante la promoción y la vigilancia del cumplimiento de las normas laborales. Su rol en la formalización ha sido expresamente reconocido por la OIT en la Recomendación sobre la transición de la economía informal a la economía formal, 2015 (núm. 204) y en la Resolución relativa a la discusión general sobre los medios de abordar la informalidad y promover la transición a la formalidad en pro del trabajo decente, 2025. Por ello, el fortalecimiento de los sistemas de inspección laboral y el perfeccionamiento de su eficacia y eficiencia han sido y siguen siendo una prioridad para los actores tripartitos del mundo del trabajo y para la OIT.