Abstract
Los veloces cambios que impulsa la globalización exigen a las empresas reestructuraciones frecuentes con el fin de mantener su competitividad. Para reducir lo más posible las pérdidas de empleos consiguientes, los agentes sociales han concebido varios mecanismos de flexibilidad y descentralización que no trastornan los sistemas tradicionales de negociación colectiva nacional. El autor analiza las llamadas «cláusulas abiertas» de los acuerdos sectoriales alemanes, los acuerdos de exención de las empresas francesas y sus negociaciones obligatorias sobre la planificación de los puestos de trabajo, así como los acuerdos tripartitos «territoriales» de Italia. Propugna un marco supranacional para atender debidamente estos problemas sociolaborales en toda Europa.