Abstract
La implosión que sufrieron los mercados financieros en 2008 fue síntoma de la crisis subyacente que padecen el derecho y las instituciones debido a la utopía neoliberal de un "mercado total", omnipresente. Se trata de la despolizitación "cintífica" de la economía y la conversión plena en mercancías del trabajo, la tierra, el dinero y el derecho, pues la competencia llega hasta la elección del ordenamiento jurídico más complaciente ("law shopping"). Los mercados funancieros fueron los primeros en desplomarse -al ser los que más se desreglamentaron-, y los contribuyentes están pagando ahora la factura. Hasta los mercados de recursos naturlaes y de "recursos humanos" están amenazados. El autor aboga por un retorno al espíritu de la Declaración de filadelfia de 1944 y por el restablecimiento del imperio de la ley a fin de acabar con la subordinación de la humanidad a la eficiencia ecoómica.