Abstract
El Acuerdo de París establece el objetivo de mantener el calentamiento global por debajo de los 2 °C a partir de los niveles preindustriales. Ello puede lograrse aumentando la proporción de energías renovables y la eficiencia energética, lo que implica una transformación del sector energético que tendrá un efecto en cadena en otros sectores. Mediante simulaciones basadas en una matriz insumo‐producto multirregionales se explora el impacto de esta transición en el empleo a escala mundial. En 2030, casi todas las economías experimentarán redistribución de puestos entre sectores económicos y creación neta de empleo, impulsada esta última por la construcción, las manufacturas y las energías renovables.