Abstract
Este artículo analiza el enfoque normativo dualista de la OIT sobre el trabajo penitenciario, basado en la «exención estatal» respecto del trabajo forzoso, y trata de demostrar su desconexión con la realidad actual en que dicho trabajo tiene lugar, caracterizada por la proliferación de contextos híbridos público‐privados. Los autores ponen de relieve la controversia que suscita ese enfoque y su cuestionamiento por parte de los Estados Miembros, exponen el alto precio que supondría para la Organización mantener su actual rumbo o ceder a las exigencias de flexibilidad de algunos Estados Miembros y proponen dos nuevas alternativas para superar el conflicto.