Abstract
En este artículo se propone una medida del desajuste educativo basada en una novedosa definición de «escolaridad» que tiene en cuenta los diferentes niveles de competencias adquiridas por individuos con la misma educación. Partiendo del supuesto de que los individuos menos capacitados podrían compensar su déficit de competencias con más educación y, a la inversa, los más capacitados podrían compensar su exceso de competencias con un menor nivel educativo, se utilizan datos del PIAAC para analizar la sustitución entre el desajuste educativo y competencial en términos salariales. Con la medida propuesta se evalúa el nivel de desajuste educativo efectivo en una selección de países. Al examinar las competencias reales de los trabajadores, se concluye que la sobre educación tiende a disminuir y que la diferencia entre el desajuste educativo observado y el efectivo varía de un país a otro.