Abstract
El mercado de trabajo de Oriente Medio y África del Norte se caracteriza por un desempleo juvenil generalizado y desproporcionadamente alto entre los jóvenes con estudios. Con datos de las encuestas de la OIT sobre la transición de la escuela al trabajo en Egipto, Jordania y Túnez, los autores examinan si esto está relacionado con la desigualdad de oportunidades o con un desajuste estructural entre la demanda y la oferta de competencias laborales. Se constata que la escasa disponibilidad de puestos de trabajo altamente calificados y el escaso valor otorgado a las competencias adquiridas mediante el sistema de formación profesional tienen un gran poder explicativo.