Abstract
A fin de investigar si la República de Corea se ha convertido en un lugar mejor para los trabajadores como fruto del crecimiento económico, en este artículo se examinan las tendencias en siete dimensiones de la calidad del empleo entre 2006 y 2020 y se concluye que los valores medios pertinentes evolucionaron en direcciones opuestas. La mejora más notable corresponde a la calidad del tiempo de trabajo, con motivo de las continuas reducciones de la jornada laboral en un contexto de regulación del tiempo de trabajo. También mejoraron los índices de ingresos y entorno social, pero empeoraron los de perspectivas de futuro, calificación y discrecionalidad, intensidad del trabajo y entorno físico. Al examinar dos ejes fundamentales de la desigualdad, se observa asimismo una prima de calidad del empleo gradualmente decreciente en seis dimensiones para los graduados universitarios frente a los no graduados, y una mejor calidad del empleo para los hombres frente a las mujeres en tres dimensiones. Dada la creciente evidencia de que la calidad del empleo afecta a la salud y el bienestar, estos resultados ponen en tela de juicio la presunción de que el progreso social va de la mano de un crecimiento económico sostenido.