Abstract
El Fondo Monetario Internacional (FMI) sostiene que su reforma del mercado de trabajo facilita la inserción laboral de las mujeres y mejora sus perspectivas de empleo. Mediante un análisis de variables instrumentales sobre una muestra de 109 países entre los años 1990 y 2014, en este artículo se aporta evidencia de que las reformas laborales impulsadas por el FMI reducen la tasa de actividad femenina, principalmente al recortar los salarios y, en consecuencia, los incentivos para que las mujeres trabajen. En cambio, el abaratamiento del despido propicia la inserción laboral de las mujeres a corto plazo, aunque las consecuencias a largo plazo son todavía inciertas. Estos resultados tienen importantes implicaciones para las iniciativas mundiales en pro de la igualdad de género.