Abstract
Cinco tendencias estructurales —demográfica, tecnológica, ambiental, productiva e institucional— están redefiniendo el mundo del trabajo en América Latina y el Caribe. Esta nota de políticas analiza sus implicaciones y plantea una conclusión central: el futuro del trabajo dependerá de la fortaleza de las instituciones, el diálogo social y la calidad de la gobernanza democrática.