Abstract
La puesta en marcha de una transición justa hacia una economía de bajas emisiones de carbono que tenga como objetivo no dejar a nadie a la zaga requerirá una combinación específica de normas jurídicas que se ajusten a cada contexto y lugar, así como protección social, programas de desarrollo de competencias y un cambio en las actitudes que sirva para crear un entorno propicio para que se conserven los empleos verdes y proliferen las oportunidades de trabajo decente para las personas con discapacidad. Si se hace bien, una transición justa hacia economías y sociedades ambientalmente sostenibles para todos puede contribuir a alcanzar objetivos como la justicia social, el trabajo decente, la inclusión social y la erradicación de la pobreza. En este momento único en que la acción climática se está acelerando y la transición hacia economías verdes ha comenzado a tomar forma, una transición justa, que es inherentemente inclusiva con la discapacidad, representa una oportunidad única para crear un futuro para todos.