Abstract
Proporcionar seguros a las personas pobres es una tarea difícil. Las aseguradoras deben llegar a los individuos que no tienen contacto con sus canales de ventas habituales, con un costo bajo y en gran número. Para tener éxito, deben responder tres preguntas fundamentales: ¿cómo puedo sacarle el máximo provecho al canal de distribución?, ¿qué puedo hacer por el canal de distribución? y ¿es el canal de distribución adecuado para mi mercado meta?