Abstract
El derecho a la seguridad social es una pieza fundamental de la arquitectura de los derechos humanos. Cuando se aplica, permite la realización de muchos otros derechos humanos, garantizando la dignidad humana cuando las personas se enfrentan a riesgos que les afectan a lo largo de su vida. El derecho a la seguridad social también es un elemento fundamental del contrato social dentro de las sociedades y ha contribuido al logro del desarrollo económico y social sostenible y la justicia social. Su realización requiere que todos los miembros de la sociedad estén adecuadamente protegidos sobre la base de la solidaridad social y la financiación colectiva en caso de contingencias sociales importantes a lo largo de su ciclo de vida. Al garantizar el acceso a la atención sanitaria y la seguridad de los ingresos, previene, o al menos alivia, la pobreza y reduce la vulnerabilidad, la exclusión social y la desigualdad, al tiempo que apoya el desarrollo económico y la prosperidad.