Abstract
Una de las transformaciones más importantes en los mercados de trabajo de América Latina en las últimas décadas es el proceso de formalización que se observa desde inicios del nuevo milenio. Se estima que de los 51 millones de empleos que se crean en la región en el decenio 2005-2015, 39 millones son empleos formales, lo cual permite reducir la tasa de empleo informal en este periodo. Diversos factores contribuyen en este proceso: un periodo de crecimiento económico excepcional, transformaciones económicas y sectoriales importantes y políticas deliberadas y explícitas hacia la formalización. A pesar de estos avances, el nivel de informalidad es aún elevado en una región en la que muchos países son de renta media. Y a esto hay que sumarle nuevos desafíos asociados a las nuevas tendencias del futuro del trabajo, que traen al mismo tiempo nuevas formas de informalidad y nuevas formas de formalidad.