Abstract
Los servicios de inspección del trabajo en América Latina han adaptado progresivamente sus instrumentos para luchar contra el empleo informal y adoptado innovaciones para mejorar su detección. Se destacan experiencias relativas al fortalecimiento institucional; la promoción de la formalización laboral y la cultura del cumplimiento; la planificación e inteligencia de la inspección; la búsqueda de alianzas estratégicas; la utilización de tecnologías de la información y de la comunicación; y la aplicación de otros modelos sancionadores y/o disuasorios distintos a las sanciones económicas tradicionales. El avance de la tecnología y la robotización, la transformación delos sistemas de producción, la aparición de modelos de relaciones laborales y el impacto del cambio climático, entre otros, plantean nuevos desafíos para la actuación de los servicios de inspección laboral, quienes deberán revisar sus prioridades y sus modos de actuación. Se hace necesaria una reformulación de la forma en la que las inspecciones han venido trabajando, y definitivamente se imponen modelos de promoción y control del cumplimiento más pro activos, que no esperen a la presentación de denuncias, sino que sean capaces de identificar previamente las brechas de incumplimiento y los déficits de trabajo decente.