Abstract
En las áreas rurales –aun más que en las urbanas– de América Latina, el principal problema del mercado laboral no está en la tasa de desempleo, sino en la baja calidad de muchos empleos, vinculada muy estrechamente con su informalidad. A pesar de que la incidencia de esta informalidad en las áreas rurales y el sector agrícola es muy alta y de que se asocie fuertemente con la pobreza, durante varias décadas su análisis se limitaba a las áreas urbanas o a las actividades no agrícolas por motivos tanto conceptuales como de m e d i c i ó n . Si bien son múltiples las causas de una mayor informalidad en el empleo en las áreas rurales en comparación con las urbanas, y en las actividades agrícolas en comparación con las no agrícolas, la informalidad es una realidad cambiante. De hecho, en varios de los países de la región hay ejemplos de políticas que han contribuido a aumentar la formalidad del empleo.||