Abstract
Desde el año 2000 la región experimentó dos fases diferenciadas de desempeño económico, correlacionadas con los resultados en el mercado de trabajo: un período de expansión hasta 2012 y una posterior desaceleración hasta el año 2015. Las ganancias en términos de formalización durante la primera fase fueron contrarrestadas en los últimos años con menor crecimiento. En este capítulo se identifican los aspectos estructurales que incidieron en la formalización del empleo durante este período utilizando el enfoque de heterogeneidad estructural de la CEPAL para identificarlos cambios en la estructura productiva y en el empleo. La dinámica económica, impulsada por el auge de los bienes primarios, significó una expansión de la producción de los estratos de productividad intermedia y alta y de sectores de actividad económica intensivos en mano de obra no calificada. Asimismo, este tipo de crecimiento económico condujo a un cambio inédito en la estructura del empleo:el cambio productivo redujo la participación de los ocupados en el estrato de baja productividad (sector informal). A pesar de que el patrón de crecimiento no condujo a una disminución de las brechas de productividad, se mermó el peso del empleo del estrato de baja productividad, aspecto básico para la superación de la heterogeneidad estructural y de la segmentación laboral.